A un año del asesinato de joven conscripto continúa las confusiones

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Prácticamente después de un año de la muerte del joven Marco Rodríguez Salas, conscripto del regimiento Maturana de La Unión -hecho acaecido en la discotec “Koala”- continúan las investigaciones que dan nuevos y confusos datos que no terminan por aclarar cómo ocurrieron realmente los hechos esa fatídica noche.

En una nueva audiencia, Luis Candia Jara se presentó ante el tribunal, junto a su abogada defensora, Paulina Delgado. En la sesión, la profesional se enfrentó ante al fiscal del Ministerio Público, para intentar probar con nuevos datos, que su defendido es inocente del cargo que se le imputa.

En la oportunidad, Paulina Delgado dio a conocer una serie de hechos con los que intentaría probar “solamente” cierta complicidad en el homicidio, pero no el hecho en sí.

De este modo, señaló puntos que intentarían esclarecer lo dudoso de un proceso que se ha caracterizado por lo cambiante de las confesiones de Candia, quien si bien en un principio admitió ser él quien asesinó a Marco Rodríguez Salas, en estos momentos dice admitir que tan sólo confesó este hecho como propio, por ayudar en las circunstancias, al verdadero culpable del crimen: Manuel Morales.

La abogada defensora señaló en la ocasión, las siguientes pruebas que avalarían la tesis de que su defendido, si bien fue partícipe en la reyerta, no fue él quien asesino al joven conscripto:

-La defensa alegó que primero se le acusó de cómplice y a un año del delito, ahora se le acusa de autor.

-La mancha de sangre que supuestamente era de la víctima y que se encontró en su pantalón, finalmente y mediante pruebas de laboratorios, se comprobó bajo exámenes de ADN, que pertenecía a Luis Candia; desprendida en momentos en que recibió un golpe durante la pelea con el joven conscripto.

– Según los hechos presenciados en la reconstitución de escena, los testigos –el dueño de la discotec y la polola del joven asesinado- declararon haberlo visto peleando con Marcos Rodríguez, pero que este último, le habría propinado un golpe a Candia mientras se defendía. Producto de esto, el inculpado habría quedado en el suelo producto de la fuerza del puñetazo.

-El arma incautada a Candia, era más pequeña que la profundidad de la herida que le causó la muerte al joven militar.

Sin embargo y con estos hechos expuestos en la audiencia, la abogada Paulina Delgado no desliga la responsabilidad de su defendido como posible cómplice en la entrega del arma homicida a Morales. Por ello, la profesional solicitó que su defendido continuara con arresto domiciliario total.

Fiscalía

Por otra parte, la fiscalía aduce la responsabilidad total a Candia, pues según sus palabras, emitidas al momento del arresto, el joven habría dicho textualmente que lo revisaran “porque le pegué cualquier pinchón al loco y no sé dónde dejé la cortapluma”.

“Efectivamente no se le encontró nada –aduce el profesional del Ministerio Público- , lo que lo hace más sospechoso; además, sus declaraciones ambiguas sólo hacen que parezca más culpable”.

Esto debido a que en primera instancia, Candia declaró haber sido el autor del asesinato porque -según sus palabras- “fui convencido por Morales para hacerlo, ya que me aseguró que pronto saldría libre”.

Misa

En tanto la figura de Marco Rodríguez, sigue en la mente de quienes le apreciaron y quisieron.

Es por ello que el próximo 11 de octubre (fecha en que se cumple un año de su muerte) se celebrará una misa en su memoria; la cual se llevará a cabo en la parroquia San José de La Unión, a las 12:00 horas.

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