Solamente 2 mil 990 pesos le costará al pescador artesanal el seguro de accidentes personales para pescadores y acuicultores desarrollado por la Subsecretaría de Pesca. Los requisitos principales para el subsidio es estar dentro del Registro Pesquero Artesanal y tener una edad entre 18 y 65 años.
La iniciativa, que había sido anunciada ya en el Seminario de Sardina Común en Valdivia por el mismo Subsecretario de Pesca, Pablo Galilea, permite un resguardo de 12 meses ante posibilidad de catástrofes o accidentes propios del oficio. “El Gobierno, a través de Sercotec, subsidiará el 70% del costo de la prima, por lo que el titular sólo deberá financiar $2.990 del total”, dijo la autoridad. En tanto, el reembolso del monto será depositado en la cuenta del pescador –que debe tener- del Banco Estado, por lo que para contratarlo se debe comunicar con un ejecutivo de Pesca Artesanal Microempresas de la entidad.
Un punto que resalta de la premisa es que el beneficio cubre tanto en lo cotidiano como en toda actividad, fuera o dentro del mar hasta 130 UF; incluyendo si es muerte accidental (presunta con y sin pérdida de nave, con indemnización del 100%) e incapacidad total y permanente, o desmembramiento.
Denise Rivera, estudiante de Asistente Social, quien trabaja con Fipasur y sindicados afiliados a la multigremial indicó que, “es muy importante destacar la iniciativa de parte del gobierno por su preocupación por las vidas de los pescadores artesanales. El seguro cubre el 70% del total del pago anual, que permite mayor accesibilidad a todos a quienes se les dificulta obtener un seguro, el que tiene un valor al momento de cobrar de $ 2.000.000”, a lo que agregó, “no hay que dejar de decir que al primer año de adquirir el seguro es el 70%, y al tercer año en adelante el pescador deberá costear su pago del seguro solo; es bueno que si van al Banco Estado consulten por otros seguros que existen para que comparen”.
Cabe remarcar que el pescador podrá contratar hasta 4 seguros, pero sólo se subsidiará el 70% del costo del primero.
Por Diego Escalona




