Pasados unos días luego de que finalizaran oficialmente las tomas en el Colegio de la Cultura y en el R.A.A.C., ha llegado el momento de las evaluaciones por parte de las autoridades de la Educación.
En este caso el Jefe del DAEM, Sergio Gallardo, está seguro de poder hacer un balance primario de lo que se perdió y de lo que ganaron los estudiantes con este prolongado movimiento. Sumando y restando, es obvio que el saldo ha sido negativo en todo orden de cosas. De la misma manera, la autoridad educacional señala que aún existe preocupación de padres y autoridades, porque se genere un “rebrote” de estos movimientos y que cierta parte del estudiantado quiera y pueda volver a tomarse los establecimientos nuevamente.
Don Sergio ¿Cómo catalogaría el panorama al día de hoy, luego de que finalizaron las tomas?
Al día de hoy puedo decir que se ha normalizado el funcionamiento del sistema, aunque es obvio que por parte de los directores exista una preocupación en que los alumnos vuelvan a tomarse los establecimientos. Aun así, la asistencia a ambos establecimientos ya es normal y particularmente buena en el R.A.A.C. donde los márgenes de asistencia llegan al 92%, lo que es habitual para esta época del año. En cuanto a lo que es la asistencia del colegio de la cultura, ésta ha bajado un poco.
¿Debido al atraso que esto ha producido, hasta cuando se van a extender las clases?
Van a ser un poco más extensas para el Colegio de la Cultura que para el R.A.A.C. En un principio las clases finalizaban el 26 de diciembre, recuperando lo que habían perdido los estudiantes en los meses de junio y julio. En cuanto a lo que faltaron durante el mes de agosto, esto deberá recuperarse en el mes de enero del 2012.
En el caso del R.A.A.C. ellos terminarán en los últimos días de diciembre, extendiendo aproximadamente en 15 días su año escolar, siempre dentro del 2011; esto gracias a que sacrificaron días que estaban contemplados dentro de las vacaciones que les correspondían.
¿Cuál es su opinión respecto a los paros?
Si bien la demanda de los estudiantes es compartida por gran parte de la sociedad, considero que no es legítima desde el punto de vista en que detiene los normales procesos educativos; fuera de ello, es una aspiración sana y que pretende mejorar el acceso de la educación a miles de jóvenes en todo el país. Aun así, pensamos que este movimiento debe generarse de manera tal, que no altere gravemente lo que es el desarrollo normal de la actividad académica dentro de los establecimientos educacionales; y así se los hice ver a los alumnos que estaban en toma, planteándoselos en su oportunidad; yo estimaba que había otras formas de exteriorizarlo y no tomándose los establecimientos, ya que esto sólo acarrea que se vean perjudicados los alumnos que no están de acuerdo con estos procesos. Nosotros somos garantes de la continuación de la Educación Pública y por lo mismo los estudiantes deberían haber buscado otra manera de expresarse.
¿Sin hablar de lo económico, cuál es el balance que se hace del estado en el que se encontraban los establecimientos?
Lamentablemente, por más que los alumnos deseen cuidar las dependencias, siempre va a existir un daño al patrimonio. Evidentemente no hubo un cuidado que pudiésemos calificar de “esmerado”. Los daños siempre ocurren y en el caso del Colegio de la Cultura, lamentablemente se produjo un robo mientras se producía la toma…
¿Hubo alumnos involucrados?
En este momento no puedo pronunciarme de aquello, hay un proceso que se está llevando efecto y mientras no llegue a su fin, no puedo referirme al tema. Por lo tanto no quiero emitir ningún tipo de juicio hasta que la Fiscalía se refiera al respecto. Sé que dentro de la investigación, aparece un alumno comprometido, pero finalmente eso lo determinará la fiscalía.
En este momento, ¿se puede hacer un estimado económico de lo que se perdió o se destruyó?
Entre los dos establecimientos, calculo que la suma debe ascender a los 5 millones de pesos.
La semana pasada se produjo una nueva protesta por parte de un centenar de estudiantes, la primera después de finalizar las tomas, ¿por qué continúan estas acciones si ya se ha llegado con ciertas dirigencias a un protocolo de acuerdo?
En toda organización siempre van a existir elementos que van a querer hacer prevalecer sus posiciones particulares, en desmedro de los acuerdos colectivos. Son grupos particulares, que no representan el sentir del grueso del alumnado; faltando el respeto a todo tipo de cosas, inclusive las que no guardan una mínima relación con su conflicto, por lo tanto, no contribuyen a generar entendimiento ni acuerdo, pero repito, creo que son grupos minoritarios que no ayudan en nada al movimiento.
¿Por qué existe preocupación tanto de las autoridades como de los apoderados, en que vuelvan a tomarse los establecimientos?
Porque existen actitudes de algunos elementos más radicalizados, que denotan esta idea, pero no dentro las personas que ya se han comprometido y firmado un acuerdo, que eso quede claro; son otras personas y que podrían ser algunos de los que participaron en las tomas del establecimiento y que no quedaron de acuerdo con lo firmado hace días atrás.
¿Por qué se firmó un protocolo con los dirigentes estudiantiles del Colegio de la Cultura en el que comprometían a tan poco?
La idea de firmar este acuerdo, fue con el inconmovible deseo de volver lo antes posible a garantizar la educación a aquellos alumnos que deseaban volver a retomar sus clases y no tener que perder el año, garantizándole de esta forma, el derecho a la educación. Los alumnos también tienen todo el derecho a estar en desacuerdo con lo que se les entrega, pero deben manifestarlo a través de canales adecuados y de respeto.
¿Es cierto que los establecimientos que se mantuvieron en toma perdieron una cantidad importante de matrículas?
Sí, se fueron alumnos como consecuencia de esta movilización, trasladándose a otros establecimientos. Si nos ponemos a cuantificar, podríamos decir que en el R.A.A.C. prácticamente la matrícula se ha mantenido igual: se fueron alumnos, pero llegaron otros. No así en el caso del Colegio de la Cultura, donde en los días siguientes pueden seguir presentándose casos de alumnos que sigan emigrando de ahí. En cifras, equivale a un 12% de sus alumnos aproximadamente, es decir, un curso completo”.




