Esta repartición gubernamental, del Ministerio de Agricultura, está abocada a asumir el problema de la escasez hídrica de manera integral en todo el país, respondiendo a las necesidades que, en este sentido, han comenzado a surgir en las Regiones del Bío Bío, Araucanía, Los Ríos y Los Lagos.
En la agricultura moderna, el riego es una herramienta fundamental para incrementar los rendimientos de los cultivos y garantizar que las inversiones de los agricultores tengan un mayor grado de estabilidad.
Lamentablemente para este sector económico, debido al fenómeno del cambio climático, el recurso hídrico en la actualidad es un bien escaso a nivel mundial. Y Chile no escapa a esta situación, tanto por la disminución de las precipitaciones y de las reservas de nieve en la cordillera (que alimentan los caudales de los ríos en primavera y verano) como por el incremento de las temperaturas medias.
En la Comisión Nacional de Riego (CNR) tienen plena conciencia de esta situación. “Es por ello que el Gobierno –explicó la Coordinadora de la Macro Zona Sur de esta repartición, Agnes Ewert– ha estructurado sus políticas de desarrollo de infraestructura de riego en tres líneas estratégicas. La primera, a largo plazo, corresponde al Plan Nacional de Embalses. La segunda línea, a mediano plazo, es el fortalecimiento de las organizaciones de usuarios de agua, ya que son éstas las que administrarán las obras. Por último, a corto plazo, una mayor tecnificación, mediante la Ley 18.450, que apoye al mejoramiento de la tecnificación y de las obras civiles, aumentando la superficie de riego y la eficiencia del manejo del recurso hídrico”.
Por su parte, el Jefe de la División de Estudios y Desarrollo de la CNR, Cristian Rodríguez, advirtió que el 84% del agua que escurre por los ríos se pierde en el mar, sobre todo en invierno. Sólo un 16% de ella se emplea, y un 4% se embalsa. “Nuestro énfasis está puesto principalmente en solucionar los problemas asociados a la falta de infraestructura y la escasa gestión en torno al recurso hídrico existente en el país”, comentó”.
Embalses estacionales para Los Ríos y Los Lagos
Agnes Ewert recordó que “la CNR se encuentra desarrollando, en las Regiones de Los Ríos y de Los Lagos, un diagnóstico de obras de acumulación que tiene por objetivo identificar sitios de embalse estacional que permitan otorgar seguridad y aumento de la superficie de riego. Está programado que, el segundo semestre de este año, la empresa consultora entregue 20 perfiles de obras para las Provincias de Llanquihue, Osorno, Valdivia y Ranco”.
La razón por la cual se desarrolla este estudio en estas zonas, explicó, “se debe a que existe en ellas, y en particular en la Cordillera de la Costa y en la depresión intermedia, un período de déficit hídrico, que comprende aproximadamente desde mediados de octubre hasta mediados de marzo. En cambio, en la precordillera andina de estas provincias, no hay evidencia de este período o es mínimo, al igual que en las restantes provincias de la Región de Los Lagos”.
Ewert enfatizó que “se necesita crear la capacidad de embalse y desarrollar nuevas áreas de riego para contar con obras que nos permitan disponer del recurso en el periodo de escasez hídrica y, con ello, poder producir cultivos de alta rentabilidad que requieren un aporte seguro en períodos de primavera y verano. Por esto, la Comisión Nacional de Riego se encuentra impulsando este tipo de obras, así como también la conducción y regulación del suministro de agua, de modo de abordar el riego en forma integral”.
Embalses para Bío Bío y Araucanía
La CNR, agregó Agnes Ewert, cuenta con 1.395 millones de pesos para implementar estudios que permitirán definir diversas alternativas de emplazamiento de dos embalses multipropósito –Niblinto y Cautín– en las Regiones del Bío Bío y de La Araucanía, respectivamente.
La Coordinadora de la Macro Zona Sur indicó que se trata de los estudios de mejoramiento del riego del Valle del Río Cato y de la Cuenca del Río Cautín, cuyas ceremonias de lanzamiento se efectuaron la semana pasada.. Del mismo modo, explicó que el objetivo es que estos embalses sean utilizados principalmente para riego.
La iniciativa a desarrollar en la Octava Región, continuó, considera un impacto directo en las comunas de Coihueco y Chillán, con un total de beneficiarios, a verificar en el estudio, que bordea las 6 mil personas. Se trata de un embalse de acumulación de riego que también posee potencial hidroeléctrico y que operará conjuntamente con el Embalse Coihueco.
Por su parte, el estudio que se implementará en la Novena Región impactará en las comunas de Lautaro, Galvarino, Victoria, Traiguén y Perquenco, beneficiando a 4 mil personas. Es un embalse de acumulación de 250 Hm3 de capacidad –también con potencial hidroeléctrico– y una red de canales matrices estimada de 100 km.




