En salud pública, el tiempo se transforma en una frontera moral. Cuando el diagnóstico llega tarde o la espera se normaliza, el problema deja de ser clínico y pasa a ser político. En Chile, el cáncer nos enfrenta directamente a esa frontera.
En la Región de Los Ríos, el cáncer de mama y el cáncer de próstata se cuentan entre las principales patologías oncológicas. El cáncer de próstata presenta una alta incidencia en hombres mayores de 50 años, con tasas que en varias comunas superan el promedio nacional. En el caso del cáncer de mama, persisten diagnósticos tardíos, lo que complejiza los tratamientos y debilita el pronóstico.
Esta carga se concentra con mayor fuerza en comunas como Valdivia y La Unión, mientras que en territorios más alejados, como Panguipulli, Río Bueno y Lago Ranco, el problema no es solo la enfermedad, sino el acceso oportuno al diagnóstico. Llegar tarde sigue siendo una brecha silenciosa que golpea con mayor dureza a quienes viven lejos del centro del sistema.
Por eso, el pasado 4 de febrero, cuando conmemoramos el Dia Mundial contra el cáncer, nuestro Consejo Regional aprobó por unanimidad un programa que hemos decidido financiar con mucha fuerza en nuestro plan de gestión. Se trata del Programa de Prevención y Pesquisa Temprana de Cáncer de Mama y Próstata, con una inversión de 1.400 millones de pesos por 36 meses. Esto además se suma a una serie de iniciativas, ligadas a la investigación, que hemos estado impulsando en alianza con la academia, para prevenir diversos tipos de cáncer y sus tratamientos. No es un gesto administrativo, es una decisión de gestión que pone en el centro a las personas.
Por consiguiente, este programa permitirá ampliar el acceso a exámenes preventivos en población de riesgo y fortalecer la red de salud en una alianza público – privada, que nos permitirá ampliar nuestro campo de acción.
Proyectamos beneficiar a cerca de 18 mil personas, priorizando comunas con mayores brechas de acceso. No es una solución total, pero sí una intervención concreta donde el daño ha sido evidente.
Estamos seguros que la educación y la sensibilización también son clave. Información clara y oportuna permite reconocer riesgos, consultar a tiempo y anticiparse a la enfermedad. Como Gobierno Regional no buscamos reemplazar responsabilidades nacionales, pero sí asumimos que cuando las fallas persisten, no intervenir también es una decisión. Y esa es una decisión que no estamos dispuestos a tomar, especialmente porque en salud, el tiempo perdido siempre lo pagan las mismas personas.
Por Luis Cuvertino, Gobernador de la región de Los Ríos




