Una de las principales innovaciones impulsadas por el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil ha sido la implementación de la Mediación Penal Juvenil, mecanismo que busca resolver los conflictos generados a partir de un delito de menor gravedad, promoviendo la responsabilidad efectiva, el diálogo y la reparación del daño, en el marco de la justicia restaurativa. Los delitos que pueden derivar a mediación deben cumplir ciertas condiciones legales, las cuales se encuentran establecidas en la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente N° 20.084.
Este proceso comenzó a ejecutarse en la región en febrero de 2025 y a casi un año de su implementación, se han llevado a cabo 131 procesos de mediación, 25 de ellos, tan sólo en lo que va del presente año.
¿Cómo funciona la Mediación Penal Juvenil?
El proceso de mediación se desarrolla en cuatro etapas: derivación, preparación, sesiones de mediación y seguimiento del acuerdo.
En primer lugar, se realiza la derivación del caso, la cual puede provenir desde el Tribunal o la Fiscalía; posteriormente, se inicia la etapa preparatoria, en la que se toma contacto con ambas personas involucradas, víctima y persona imputada, y se les invita a participar de manera voluntaria. En esta instancia, se entregan los antecedentes y características de la mediación y, se evalúan las condiciones de viabilidad para su desarrollo.
Luego, se llevan a cabo las sesiones de mediación, en la que participan ambas partes (de forma conjunta o separadas) acompañadas en esta región, por Rossana Aravena, Mediadora Penal Juvenil. Esta profesional conduce el proceso, garantiza su imparcialidad y lo orienta hacía la comprensión del impacto del hecho. Asimismo, promueve la reparación del daño por parte del o la joven imputada, la cual puede materializarse a través de acciones tales como, el pago en dinero, la realización de un beneficio a la comunidad o el desarrollo de una acción voluntaria de carácter reparatorio. Ese mecanismo tiene una duración máxima de 90 días, prorrogables por el mismo período en caso de ser necesario.
Finalmente, se desarrolla la etapa de seguimiento del acuerdo, donde se revisa el cumplimiento de las acciones comprometidas. En caso de finalizarse, correctamente, lo acordado, se informa el cierre del proceso ante el Tribunal o la Fiscalía; si el acuerdo no se cumple dentro de los plazos establecidos, se informa el incumplimiento a la autoridad respectiva.
Cabe señalar que la Mediación Penal Juvenil no es un proceso obligatorio. Tanto la víctima como la persona imputada tienen la libertad de decidir si participan o no, y una vez iniciado el proceso, ambas partes pueden desistir, continuar o no aceptar un acuerdo.
Los Ríos: Mediación Penal Juvenil en cifras
Desde la Unidad de Coordinación Judicial del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil de Los Ríos, destacan esta herramienta como un aporte a una justicia con enfoque de derechos, efectiva y centrada en la responsabilización y la reparación del daño, la cual, proporciona, además, una salida alternativa al proceso penal dentro del marco de la justicia restaurativa, de cumplirse con los requisitos legales.
Entre el 17 febrero 2025, fecha desde que el Servicio en Los Ríos, cuenta con una profesional responsable de la Mediación Penal y, hasta el 6 de febrero 2026, han sido derivados, desde Tribunales o Fiscalía 131 procesos a mediación, habiendo terminado 68 procesos.
Cabe señalar que después de la jornada de trabajo con el circuito judicial, en septiembre de 2025, el número de derivaciones ha ido creciendo progresivamente, siendo reconocida esta instancia como una alternativa eficaz para la resolución de conflictos en delitos de menor gravedad.
Durante el año 2025 se terminaron 43 procesos: 30 con acuerdo total, 11 vía cierre administrativo, un proceso inviable y uno frustrado. La instancia de justicia restaurativa como mecanismo alternativo de resolución de conflictos, durante este 2026, se ha visto fortalecida progresivamente. A la fecha, 25 procesos han sido terminados, 17 con acuerdo total, 7 con cierre administrativo y uno frustrado.
A esto se suman 55 mediaciones en proceso, más 2 en evaluación y 6 que han sido rechazadas.
“La Mediación Penal Juvenil no solo contribuye a la resolución del conflicto penal, sino que también promueve procesos transformativos y constructivos, generando, en su mayoría, un impacto positivo en las victimas como en los jóvenes ofensores, en estos últimos, particularmente, permitiéndoles generar cambios significativos en sus trayectorias de vida” sostiene el director regional del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, Germán Díaz.




