Investigación indagó en las prácticas lectoras de mujeres que resistieron a la dictadura en Los Ríos

Según el proyecto financiado por el Fondo del Libro del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio; a pesar de la censura y el control estatal de la información, las mujeres entrevistadas relataron que  la preservación del libro y el ejercicio de la lectura les permitió sobrevivir emocionalmente, mantener su libertad intelectual y consolidar sus militancias políticas. 

spot_img

¿Qué tipos de vínculos se crean con el libro y la lectura en contextos de represión política?, ¿qué sentido tuvo la lectura para las mujeres que vivieron la última dictadura civil militar chilena?; son algunas de las inquietudes que buscó responder el proyecto “Leer en dictadura: experiencias de mujeres que resistieron a la censura del libro en Chile (1973-1990)”, financiado por el Fondo del Libro y la Lectura del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, convocatoria 2024. 

Según la antropóloga y responsable del proyecto, Bernarda Aucapan, la idea de investigar las prácticas lectoras desde una perspectiva histórica, de género y de derechos humanos surgió en el marco de  la conmemoración de los 50 años del golpe militar en Chile: “En el contexto en que diversos actores generaron iniciativas en torno a la memoria y la defensa de los derechos humanos, nos interesó generar un proyecto que uniera nuestro trabajo de investigación sobre prácticas lectoras a nivel regional, el interés personal por visibilizar el rol de las mujeres en los procesos históricos y nuestro compromiso con la promoción de los derechos humanos”, sostuvo Aucapan.

Fue así, que con la finalidad de conocer las experiencias y los vínculos con el libro y la lectura que establecieron las mujeres que resistieron a la dictadura civil militar chilena, las investigadoras Bernarda Aucapan y Cecilia Lagos, siguiendo la línea de investigación sobre prácticas lectoras que vienen desarrollando hace años, se acercaron esta vez a las vivencias, significados y relación entre activistas de izquierda y la lectura, durante los años en que fueron parte de la resistencia al régimen de facto conducido por el dictador Augusto Pinochet.  

Para ello, según detalló Aucapan, entrevistaron a mujeres de entre 45 a 90 años, residentes en Los Ríos, quienes a través de extensas entrevistas recordaron cómo el libro y la lectura acompañó y permitió su transitar en momentos de extremo peligro para personas como ellas, que pertenecían a organizaciones políticas clandestinas que luchaban por el regreso de la democracia en Chile.

Se trata de 12 mujeres que integraron diversas organizaciones políticas, sociales y de derechos humanos entre 1973 y 1990. Sus testimonios nos permitieron reconstruir una historicidad local en la que tanto la lectura, como la preservación de textos prohibidos por el régimen, significaron un ejercicio de soberanía política y de afirmación de sí mismas como sujetas sociales”, indicó la antropóloga.

Sobrevivir a la represión

Entre sus conclusiones, la investigación destaca que, a pesar de ese contexto de represión política, de censura estatal y de profundo control de la información conducido principalmente desde la División Nacional de Comunicación Social (DINACOS), tanto el libro, como la lectura se convirtieron para estas mujeres en una herramienta de supervivencia emocional y un símbolo de libertad intelectual. Para Bernarda Aucapan, aquello les permitió no sólo sostener su militancia, sino que formular distintas acciones y estrategias para enfrentar esas políticas represivas.

“Las mujeres, además de continuar leyendo libros prohibidos por la dictadura, articularon redes de producción de propaganda y circulación de información que operaron desde la clandestinidad para romper el cerco informativo impuesto por el régimen militar. Así este tipo de resistencia a la censura se constituyó como una acción colectiva que contribuyó directamente a la recuperación de la democracia”.

Por su parte, Cecilia Lagos destacó que la relevancia de estudios como estos radica en que a partir de las voces de las propias mujeres protagonistas se muestra una parte de la historia que ha sido invisibilizada: “Su importancia radica en el rescate y revaloración de las experiencias y estrategias de resistencia y sobrevivencia de mujeres frente a la dictadura en nuestro país, en un contexto histórico que ha sido escrito, principalmente, por voces masculinas. Estudios como este, permiten comprender cómo se configuró de manera silenciosa, laboriosa y profundamente solidaria una parte de la resistencia femenina. En ese contexto, la palabra leída, escrita, compartida y subversiva fue refugio, resistencia y activismo”, señaló la académica.

Así mismo, Bernarda Aucapan enfatizó en la importancia de que en la actualidad la población pueda conocer las experiencias de estas mujeres: “Es importante que la comunidad pueda conocer los resultados de esta investigación, ya que visibiliza el rol de las mujeres como sujetas políticas en el movimiento de resistencia a la dictadura a nivel local. Sus acciones no sólo desafiaron la censura, sino que resignificaron el libro y sus contenidos, desplazando el acto de leer como goce estético a un acto para la transformación social”

Los resultados y hallazgos de este proyecto serán prontamente difundidos a través de un informe impreso y digital que estará a libre disposición en el sitio web del Observatorio de la Lectura de Los Ríos. 

spot_img

MÁS NOTICIAS

spot_img