En medio de su proceso de recorte del gasto fiscal, otra entidad que está bajo la escrutadora mirada del ministro de Hacienda Jorge Quíroz y es la Fundación para el Desarrollo de la Mujer (Promedu), nacida con la vuelta a la democracia, con el propósito de fomentar el empoderamiento femenino y su autonomía económica. En medio de su política de recortes el gobierno decidió cerrar todas las dependencias que operan bajo arriendo, modalidad en la que opera la dirección provincial de El Ranco. “Se busca generar un ahorro que permita que la fundación sobreviva, lo que aún no está del todo asegurado”, comenta Cristóbal Silva, directivo nacional del sindicato de Prodemu. “El equipo unionino tuvo que hacer un trabajo de búsqueda para que la sede se instale en espacios municipales, mediante comodato, o que las sedes provinciales se sumen a las oficinas regionales”.
En este sentido, no hay claridad sobre el destino de la oficina provincial de El Ranco, ni tampoco sobre sus seis funcionarias, sumado a la descontinuación (de acuerdo a la nueva terminología del ministerio de Hacienda) del programa Mujeres Rurales, ejecutado por esta entidad en convenio con el Instituto Nacional Agropecuario (INDAP), por el que están contratadas la mayoría de la planta funcionaria de Prodemu.
Dicha descontinuación implicará que 40 mujeres de la Provincia no podrán sumarse al programa este año, como se tenía previsto. “Se han instalado una serie de mentiras, como que el programa tendría un alto costo administrativo, pero solamente el 34% del presupuesto corresponde a gastos de esta índole, que son los sueldos de las coordinadoras campesinas de áreas, lo que habla de una eficiencia importante del programa”, aseguró Silva.




