A menos de 48 horas de una nueva conmemoración del 11 de septiembre, aumentaron los cuestionamientos de la oposición luego de que el Gobierno decidiera no realizar una ceremonia oficial por los 53 años del golpe de Estado.
Según informó Radio Bío Bío, los actos conmemorativos no figuran en la agenda de La Moneda y el Presidente José Antonio Kast pasará su primer 11 de septiembre como mandatario en la Región de Los Ríos, donde continuará desarrollando actividades de Gobierno.
La decisión marca una diferencia respecto de administraciones anteriores, que realizaron distintas actividades en torno a la fecha.
Desde la oposición insistieron en que el Ejecutivo debería entregar una señal relacionada con el respeto y promoción de los derechos humanos.
La jefa de la bancada del Partido Comunista, Daniela Serrano, cuestionó la determinación del Gobierno y sostuvo que se pierde una oportunidad para reafirmar principios vinculados a la democracia.
“Nos parece una pésima señal de parte del Presidente de la República”, señaló Serrano, agregando que estas instancias permiten al Estado reafirmar la búsqueda de verdad, justicia y garantías de no repetición.
Oficialismo respalda decisión del Gobierno
Desde sectores oficialistas, en tanto, han buscado evitar que la fecha genere una nueva disputa política y respaldaron la decisión de La Moneda de no organizar una ceremonia oficial.
El presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, sostuvo que cada sector tiene derecho a enfrentar la jornada desde su propia perspectiva, aunque llamó a que las manifestaciones se desarrollen pacíficamente.
“Es una fecha, obviamente, en que hay que reflexionar. Lo único que pedimos es que ojalá esto se haga en paz”, expresó.
Una posición diferente manifestó el diputado del Partido Nacional Libertario Pier Karlezi, quien respaldó la decisión del Ejecutivo y aseguró que personalmente celebrará la fecha.
“Yo tengo clara mi posición y yo el 11 lo voy a celebrar”, afirmó el parlamentario, según consignó Radio Bío Bío.
De esta manera, mientras la oposición mantiene sus críticas por la ausencia de una conmemoración oficial y solicita una señal en materia de derechos humanos, el Ejecutivo sostiene su decisión de mantener el 11 de septiembre fuera de la agenda ceremonial de La Moneda.




