Un anteproyecto elaborado por el Ministerio de Agricultura busca establecer nuevos incentivos para la actividad forestal, principalmente orientados a pequeños y medianos propietarios. Especialistas advierten que la propuesta podría mantener una alta concentración de una misma especie en las plantaciones.
Un nuevo anteproyecto de ley de fomento forestal elaborado por el Ministerio de Agricultura reabrió la discusión en torno al modelo de plantaciones desarrollado en Chile durante las últimas décadas y sus efectos sobre el bosque nativo.
Según informó El Desconcierto en una publicación del 11 de septiembre de 2026, la iniciativa busca establecer incentivos dirigidos principalmente a pequeños y medianos propietarios forestales. Sin embargo, desde la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo (AIFBN) han planteado reparos respecto de las condiciones ambientales contempladas en la propuesta.
Jennifer Valpreda, directora de la AIFBN, señaló al citado medio que el anteproyecto permitiría bonificar una plantación incluso cuando hasta un 90% de su superficie corresponda a una misma especie, cuestionando que no se establezcan exigencias suficientes de diversidad y discontinuidad de la vegetación.
La organización advierte que, sin condiciones mínimas de diversificación, factores económicos podrían continuar favoreciendo especies de rápido crecimiento como el pino y el eucalipto. Se trata de una crítica de la AIFBN al diseño conocido del anteproyecto y no de una conclusión oficial respecto de sus efectos.
El antecedente del Decreto Ley 701
El debate también ha vuelto a poner atención sobre el Decreto Ley 701, promulgado en 1974, que durante décadas estableció incentivos estatales para fomentar la forestación.
La nota original de El Desconcierto señala que estas bonificaciones llegaron a cubrir hasta un 75% de determinados costos asociados a las plantaciones forestales. El instrumento contribuyó a una fuerte expansión de la superficie plantada en Chile.
Existe, sin embargo, una precisión relevante. La propia AIFBN publicó posteriormente una nota aclaratoria, indicando que el DL 701 no dejó de existir en 2013: lo que expiró el 31 de diciembre de 2012 fue su sistema de bonificaciones para nuevas plantaciones.
Según los antecedentes recogidos originalmente por El Desconcierto, Chile pasó de aproximadamente 290 mil hectáreas de plantaciones forestales en 1974 a cerca de tres millones de hectáreas en 2022.
La publicación también recoge investigaciones del académico de la Universidad Austral de Chile y del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), Antonio Lara, según las cuales entre 1974 y 1992 al menos 200 mil hectáreas de bosque nativo habrían sido sustituidas por plantaciones forestales.
Diversificación y bosque nativo
Uno de los principales puntos planteados por la AIFBN es que una futura política de fomento debería incorporar mayores exigencias de diversificación de especies y protección de los ecosistemas.
La discusión adquiere especial relevancia en las regiones del centro-sur del país, donde conviven importantes superficies de bosque nativo y plantaciones forestales.
Por otra parte, la política climática vigente en Chile contempla objetivos de forestación que promueven especies nativas y establece que estas acciones no deben considerar la sustitución de bosque nativo.
De esta manera, el nuevo anteproyecto abre una discusión que deberá abordar tanto los incentivos económicos para pequeños y medianos propietarios como las condiciones ambientales bajo las cuales se desarrollarán futuras plantaciones forestales.
Fuente de la información: El Desconcierto, publicación del 11 de septiembre de 2026, con antecedentes y declaraciones de la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo (AIFBN). Información contrastada con antecedentes de AIFBN y normativa oficial.




