Nuestra región ha sido capaz de reconocer con mucha honestidad sus brechas, hacerse cargo de ellas y, fundamentalmente, construir una ruta para resolverlas. Así lo manifestamos abiertamente en el hito de lanzamiento formal de nuestra Estrategia Regional de Gestión de Residuos Sólidos y Economía Circular, que hemos denominado “Los Ríos Fluye Circular”.
Durante más de 25 años la región no tuvo la capacidad de consolidar una política regional sostenible en materia de residuos. Esa es una realidad que debemos reconocer. Hoy tenemos una crisis evidente en Morrompulli, tenemos una baja valorización de nuestros residuos, infraestructura insuficiente y capacidades que debemos fortalecer. Pero, a diferencia de años anteriores, hoy también podemos decir con mucha seguridad que tenemos una hoja de ruta, objetivos claros, metas, instrumentos y una cartera de inversiones que nos permite mirar con mayor esperanza el futuro.
Esta estrategia se proyecta al año 2037, al igual que nuestra Estrategia Regional de Desarrollo, y considera 21 iniciativas por más de $42 mil millones. Aquí estamos hablando de plantas de compostaje, puntos limpios, centros de acopio, infraestructura para valorizar residuos, estaciones de transferencia, educación ambiental e innovación. Es decir, no es solamente una declaración de buenas intenciones, sino que estamos poniendo sobre la mesa acciones concretas.
Ahora bien, también debemos entender que la solución no pasa únicamente por construir un nuevo relleno sanitario. Por supuesto que necesitamos abordar con responsabilidad y tecnología adecuada la situación de Morrompulli, pero al mismo tiempo tenemos que llevar menos basura hasta allí y eso significa compostar más, reciclar más, separar nuestros residuos desde los hogares y, principalmente, comprender que necesitamos un cambio en esta materia en nuestra región.
Nos hemos planteado que más del 50% de los hogares separen sus residuos en origen, valorizar el 50% de los residuos sólidos municipales y reducir en un 20% la generación por persona. Son metas importantes y exigentes, que requieren recursos, decisión política y también corresponsabilidad, por lo que esperamos que el Gobierno de Chile y sus distintas reparticiones sepan acompañarnos en esta tarea, que sin duda, es una obligación de todos quienes tenemos responsabilidades públicas.
Valoro especialmente que esta estrategia haya tenido una amplia participación ciudadana en nuestras 12 comunas, representantes de municipios, servicios públicos, recicladores de base, organizaciones sociales, empresas, academia y ciudadanía. Ese es el camino en el que creemos, con planificación, con participación y desde el territorio.
Aquí hay una tarea país. Después de muchos años, la región tiene una ruta clara. Ahora nuestra responsabilidad es hacer que esa planificación se transforme en inversión, obras, educación y resultados concretos para construir una región más limpia y sostenible para las futuras generaciones.
Por Luis Cuvertino, Gobernador Regional de Los Ríos.




