Don José Tripaillan, agricultor del sector de Mashue, fue víctima de un robo mientras comercializaba sus hortalizas en la tradicional Feria de Chacareros de La Unión, capital de la Provincia del Ranco. El hecho le significó la pérdida del dinero recaudado durante la jornada.
Un lamentable episodio vivió don José Tripaillan, adulto mayor que cada sábado viaja junto a su esposa desde el sector rural de Mashue hasta La Unión para comercializar las hortalizas que producen.
Según relató el afectado, el hecho ocurrió cerca de las 12:15 horas, mientras atendía a sus clientes en su puesto de venta.
“Estaba vendiendo en mi puesto, atendiendo gente, cuando cerca de las 12:15 un joven me dijo: ‘alguien le sacó algo por detrás’. Me fijé y justo se habían llevado mi banano donde tenía mi plata”, recordó.
Al percatarse del robo, el agricultor decidió perseguir al responsable, logrando alcanzarlo en calle Prat, pese a las dificultades respiratorias que enfrenta.
“Aunque ando enfermo de la respiración, lo alcancé por la calle Prat. Le pedí que me devolviera mi plata, me decía que no, hasta que tiró mi banano y se arrancó con toda la plata”, relató.
La situación provocó un importante perjuicio económico y emocional al adulto mayor, quien perdió el dinero obtenido mediante la venta de sus productos agrícolas.
Debido a que debía regresar junto a su esposa a Mashue en transporte público, no alcanzó a presentar una denuncia ante Carabineros. Sin embargo, informó lo ocurrido a los dirigentes de la feria.
Preocupación por la seguridad
El caso vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por la seguridad de quienes trabajan en la tradicional Feria de Chacareros de La Unión, un espacio de comercialización que reúne cada semana a pequeños agricultores y productores de sectores rurales de la comuna.
Don José hizo un llamado a las autoridades para reforzar las medidas de seguridad en este espacio, señalando que los robos se han repetido y afectan directamente a quienes dependen de estas ventas para obtener sus ingresos.
Más allá de la pérdida económica, lo ocurrido refleja la vulnerabilidad que enfrentan los pequeños productores y adultos mayores que, con esfuerzo y dedicación, llegan semanalmente desde el campo para ofrecer sus productos a la comunidad.




