Un importante hallazgo patrimonial se registró en las profundidades del lago Llanquihue, en la Región de Los Lagos, luego de que un grupo de buzos descubriera una antigua embarcación indígena conocida como wampo, utilizada históricamente por los pueblos originarios para desplazarse por ríos y lagos del sur de Chile.
Según informó Radio Bío Bío, el descubrimiento fue realizado el pasado 7 de febrero por integrantes del Centro de Buceo Puerto Varas Diving, quienes encontraron la embarcación a aproximadamente siete metros de profundidad, en el sector de Los Bajos, comuna de Frutillar.
Los antecedentes fueron presentados públicamente en la Biblioteca Pública de Frutillar, en una actividad que reunió a especialistas, autoridades municipales, representantes del Consejo de Monumentos Nacionales y vecinos de la comuna.
Un descubrimiento inesperado bajo el agua
El buzo Leandro Tamayo, integrante del equipo que realizó el hallazgo, explicó que la embarcación fue descubierta durante una jornada habitual de instrucción de buceo.
“Todo partió un día de buceo, como clase normal, y de la nada se hizo aparecer ahí el wampo”, relató.
Ante el desconocimiento inicial sobre el origen de la estructura, los buzos optaron por mantener el descubrimiento en reserva mientras recopilaban antecedentes que permitieran identificarla.
Tamayo señaló que la embarcación presenta un avanzado estado de deterioro, especialmente en sus costillas y en la proa, producto de la erosión provocada por el oleaje y el movimiento de la arena.
El buzo indicó que, al compararla con embarcaciones similares encontradas en Río Bueno, Región de Los Ríos, su estado de conservación sugiere una mayor antigüedad.
Sin embargo, la edad exacta del wampo todavía debe ser determinada mediante estudios especializados.
Una embarcación vinculada a la historia de los pueblos originarios
La antropóloga Artemiza del Mar Jara explicó que los wampos corresponden a embarcaciones tradicionales de origen indígena, elaboradas mediante el ahuecamiento de un tronco de árbol.
Este tipo de construcción recibe el nombre de canoa monóxila, debido a que se fabrica utilizando una sola pieza de madera.
Según explicó la especialista, estas embarcaciones eran utilizadas hace más de 300 años por comunidades lacustres para transportar personas, alimentos e incluso animales, constituyendo un medio fundamental de comunicación entre distintos territorios.
Su utilización refleja la estrecha relación que históricamente mantuvieron los pueblos originarios con los sistemas fluviales y lacustres del sur de Chile.
El descubrimiento también adquiere interés para la Región de Los Ríos, donde existen antecedentes de embarcaciones ancestrales similares, particularmente en el territorio de Río Bueno.
Municipio buscará avanzar en investigación patrimonial
La administradora municipal de Frutillar, Paulina Hasbún, destacó que el descubrimiento representa una oportunidad para profundizar en el conocimiento de la historia y las formas de vida de los pueblos originarios.
La autoridad explicó que el siguiente paso contempla evaluaciones arqueológicas en el lugar del hallazgo, incluyendo mediciones, registros fotográficos y la elaboración de un informe técnico.
Posteriormente, y dependiendo de los resultados, se podría obtener una muestra que permita establecer con mayor precisión la antigüedad de la embarcación.
Hasbún agregó que estos antecedentes también podrían servir como base para postular a fondos patrimoniales y culturales destinados a financiar nuevas investigaciones y proyectos relacionados con el descubrimiento.
Un patrimonio que conecta a Los Ríos y Los Lagos
El hallazgo del wampo en el lago Llanquihue permite poner nuevamente en valor la historia de la navegación ancestral en el sur del país, especialmente en territorios donde los ríos y lagos fueron fundamentales para el desplazamiento y el intercambio entre comunidades.
La referencia a embarcaciones similares encontradas en Río Bueno también abre una oportunidad para estudiar las conexiones históricas entre los territorios que actualmente conforman las regiones de Los Ríos y Los Lagos.
En la presentación pública participaron profesionales del Consejo de Monumentos Nacionales, los concejales Luis Millaquén y Gustavo Paredes, representantes de organizaciones sociales y habitantes de Frutillar.
Por ahora, el descubrimiento permanece sujeto a las evaluaciones técnicas y patrimoniales correspondientes, las que permitirán conocer su antigüedad y definir los pasos necesarios para su investigación y conservación.




