Tras alerta de Senapred por calor extremo: especialistas llaman a extremar cuidados

Senapred decretó una Alerta Temprana Preventiva Nacional por calor, vigente hasta el 31 de marzo de 2027. Especialista de la Universidad del Alba advierte que las altas temperaturas pueden provocar desde deshidratación hasta emergencias potencialmente mortales, especialmente en niños pequeños y personas mayores.

spot_img

Ante la llegada de un nuevo periodo estival y la posibilidad de que se registren temperaturas por sobre lo normal en distintas zonas del país, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) decretó una Alerta Temprana Preventiva Nacional por calor, medida que se extiende desde la región de Arica y Parinacota hasta Magallanes y la Antártica Chilena, y que estará vigente entre el 1 de noviembre de 2026 y el 31 de marzo de 2027.

La alerta responde a la previsión de eventos de calor durante los próximos meses, considerando el incremento sostenido de las temperaturas y la mayor frecuencia e intensidad de episodios extremos registrados durante la última década en Chile.

Frente a este escenario, especialistas llaman a reforzar las medidas de autocuidado y prestar especial atención a los grupos más vulnerables, como niños y niñas, personas mayores, personas con enfermedades crónicas o discapacidad, además de quienes desarrollan actividades físicas o laborales al aire libre.

La Dra. María Verónica Morales, decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad del Alba, advierte que las altas temperaturas pueden generar distintos problemas de salud, desde molestias leves hasta cuadros graves que pueden comprometer la vida.

“Es importante comprender que las altas temperaturas no solamente producen incomodidad: también pueden provocar problemas graves de salud e incluso poner en riesgo la vida, especialmente en niños pequeños y personas mayores. La mayoría de las complicaciones asociadas a las altas temperaturas pueden prevenirse con medidas sencillas, una vigilancia adecuada y una consulta oportuna”, señala.

Deshidratación, agotamiento y golpe de calor: los principales riesgos

Entre las principales complicaciones asociadas a las altas temperaturas se encuentra la deshidratación, que se produce por la pérdida de agua y electrolitos a través de la transpiración. Sus síntomas pueden incluir sed intensa, sequedad de boca, decaimiento, mareos y disminución de la cantidad de orina.

También puede presentarse agotamiento por calor, caracterizado por debilidad, sudoración abundante, dolor de cabeza, náuseas, mareos y sensación de fatiga.

Sin embargo, la complicación más grave es el golpe de calor, que ocurre cuando el organismo pierde la capacidad de controlar su temperatura y puede alcanzar los 40 °C o más, provocando alteraciones de conciencia, convulsiones y daño de órganos vitales.

“Estos síntomas pueden indicar un golpe de calor, una emergencia médica potencialmente mortal. No se debe esperar a que la temperatura alcance los 40 °C para solicitar ayuda si existen signos graves. Tampoco es necesario que la piel esté seca: la persona puede continuar sudando”, enfatiza la especialista.

Ante una situación de este tipo, Morales recomienda llamar inmediatamente a una ambulancia o servicio de atención móvil, trasladar a la persona a un lugar fresco e iniciar medidas de enfriamiento con agua fría mientras llega la asistencia. Si existe compromiso de conciencia, no se deben administrar líquidos.

¿Por qué los niños pequeños y las personas mayores tienen mayor riesgo?

La especialista explica que los lactantes y niños pequeños son especialmente vulnerables, debido a que sus mecanismos de regulación térmica aún están en desarrollo y dependen de los adultos para mantenerse hidratados y protegidos del calor.

En las personas mayores, en tanto, la sensación de sed suele estar disminuida y los mecanismos de regulación de la temperatura son menos eficientes. Además, algunos medicamentos, como los diuréticos, pueden aumentar el riesgo de deshidratación.

Por esta razón, advierte que es fundamental reconocer oportunamente las señales de alerta.

“En los niños pequeños debemos prestar especial atención al rechazo de la alimentación, llanto sin lágrimas, disminución de pañales mojados y compromiso del estado general. En las personas mayores, la aparición de confusión, inestabilidad al caminar o decaimiento repentino puede ser una manifestación de deshidratación o enfermedad relacionada con el calor”, explica.

La académica también advierte que las altas temperaturas pueden agravar enfermedades preexistentes, especialmente en personas con patologías cardiovasculares, respiratorias, renales o diabetes.

Las recomendaciones para enfrentar las altas temperaturas

Frente a la alerta nacional, la decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad del Alba entrega una serie de recomendaciones para reducir los riesgos durante los próximos meses:

Mantener una adecuada hidratación: ofrecer agua frecuentemente, incluso antes de sentir sed. En lactantes menores de seis meses, mantener la lactancia materna o fórmula según corresponda, sin administrar agua adicional de manera rutinaria.

Evitar la exposición directa al sol: especialmente entre las 11:00 y las 17:00 horas, cuando la radiación solar y el calor suelen ser más intensos.

Utilizar ropa liviana: preferir prendas holgadas, de colores claros y telas frescas.

Mantener los espacios ventilados y frescos: utilizar ventiladores o aire acondicionado cuando sea posible, evitando permanecer en habitaciones excesivamente calurosas.

Evitar la actividad física intensa: especialmente durante las horas de mayor temperatura.

Proteger a niños y personas mayores: procurar que estén acompañados o supervisados, verificando que consuman suficientes líquidos y se encuentren en ambientes frescos.

Nunca dejar niños ni personas mayores dentro de vehículos estacionados: aunque las ventanas estén abiertas, ya que la temperatura interior puede elevarse rápidamente y provocar consecuencias fatales.

La especialista agrega que el uso de sombreros y ropa adecuada ayuda a prevenir el daño por radiación solar, pero no reemplaza la hidratación ni las medidas destinadas a evitar el sobrecalentamiento.

Cuándo consultar y reconocer los síntomas de alarma

Morales recomienda prestar atención a síntomas como dolor de cabeza persistente, mareos, debilidad importante, náuseas, vómitos, calambres musculares, sed intensa, boca muy seca o disminución significativa de la cantidad de orina.

También se debe observar la aparición de decaimiento marcado, irritabilidad, somnolencia inhabitual o fiebre asociada a la exposición al calor.

En caso de alteración de conciencia, confusión intensa, desmayo, convulsiones, dificultad respiratoria o compromiso importante del estado general, se debe solicitar atención médica inmediata.

“Ante esta situación, se debe llamar inmediatamente a una ambulancia o servicio de atención móvil, trasladar a la persona a un lugar fresco e iniciar medidas de enfriamiento con agua fría mientras llega la asistencia. Si presenta compromiso de conciencia, no se deben administrar líquidos”, reitera.

En este contexto, la especialista enfatiza que la prevención y la vigilancia de los síntomas son fundamentales para evitar complicaciones durante el periodo estival, especialmente considerando que la alerta nacional se mantendrá vigente hasta marzo de 2027.

spot_img

MÁS NOTICIAS

spot_img