La primera edición del festival internacional Patagonia Clarinet Fest finalizó el sábado 17 de octubre en la planta de la cervecería Cuello Negro en Cutipay, camino a Niebla, con el concierto de clausura titulado Quinteto + Klarinettenquintett. El evento, dirigido artísticamente por el músico Caitanya Estuardo y financiado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, convocó durante una semana a clarinetistas de España y Chile junto a músicos locales con el objetivo de descentralizar el acceso a la música docta y contemporánea, además de ofrecer perfeccionamiento a estudiantes del sur del país.
Para Josep Fuster, catedrático del Conservatorio Superior de Música del Liceu de Barcelona, su paso por la Región de Los Ríos dejó un balance altamente favorable. “Ha sido una experiencia muy positiva. Animo a que se sigan haciendo estos cursos y festivales para que la gente conozca de primera mano el repertorio del clarinete y los jóvenes tengan un ambiente que respalde su decisión de estudiar música”, señaló el intérprete español.
Tras la presentación, los asistentes destacaron tanto el impacto cultural como la excelencia artística del encuentro. Por un lado, Carolina, quien presenció el espectáculo junto a Alexis —ambos espectadores valdivianos—, resaltó la proximidad del evento y señaló: “Es increíble poder acercar el arte a las personas en este formato. Que una empresa local fomente la cultura de forma gratuita es fundamental para nuestra ciudad”. Por otro lado, Rafael Herreros, vecino que acudió a la jornada, enfatizó la calidad técnica de los intérpretes manifestando: “Los músicos son extraordinarios; cómo el maestro Fuster maneja la dinámica del clarinete es algo que pocas veces tenemos la oportunidad de escuchar tan de cerca”.
De la academia a la vanguardia
Antes de su desenlace en la costa, el festival desplegó una intensa agenda en el Conservatorio de Música de la Universidad Austral de Chile (UACh), en calle General Lagos, y previamente en Puerto Varas. El miércoles 15 de octubre, la Sala Pineda de la casa de estudios albergó el recital Sin Palabras, protagonizado por Fuster, el clarinetista chileno Jorge Levin y la pianista Carla García, con obras de Mozart, Mendelssohn, Rossini y Poulenc.
“Se está apoyando a los artistas y generando un impacto directo en los niños y sus familias. La comunidad merece espectáculos bien hechos y hay que seguir por ese camino”, afirmó Jorge Levin tras su participación en Valdivia. Para Margarita Heinrich, estudiante del Conservatorio UACh, la programación destacó por proponer “obras amigables con el público en una instancia novedosa que nutre la vida universitaria”.
El certamen también abrió espacio para los lenguajes contemporáneos con el concierto ElectroCL, a cargo de la especialista española Fàtima Boix, quien presentó un programa para clarinete requinto solista y medios electroacústicos. La propuesta sorprendió a los asistentes jóvenes, como el estudiante de orquesta Elisandro Lozada: “Estoy acostumbrado a la música docta tradicional y esto rompió el paradigma, ver cosas tan complejas en el requinto mezcladas con electrónica fue impresionante”.
Al cierre de la jornada en Cutipay, el director del festival, Caitanya Estuardo, agradeció la respuesta del público valdiviano y la colaboración del Conservatorio de Música y Bellas Artes del Sur (COMBAS), la UACh y los auspiciadores locales. “Estamos muy felices de haber concretado esta primera edición con maestros europeos que habitualmente no vienen a Sudamérica, y sobre todo por el afecto de una comunidad que llenó cada uno de los conciertos”, sentenció Estuardo.




