Alcaldesa criticó cambios en programa pro empleo y salió en defensa de “la dignidad de los trabajadores”

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Molesta y también disconforme con la última disposición adoptada por el Ministerio del Trabajo y Previsión Social, a través de la cual se limita la posibilidad de acceso de decenas de trabajadores desempleados a los cupos pro empleo que distribuía el municipio desde hace dos años, se mostró hoy la alcaldesa de nuestra comuna, Ramona Reyes.

 

 

 

La autoridad realizó este comentario luego de recibir la confirmación personalmente de la pérdida de 10 de los 97 cupos que habían asignados para Paillaco, los que según sus palabras, “estaban en manos de hombres y mujeres con gran calificación y a quienes se les entregaba este beneficio pensando que su aporte al municipio era mucho más importante que la retribución económica que recibían y que sólo alcanzaba sólo a los $86.000 correspondientes a un contrato por media jornada”.

 

 

 

La nueva disposición obliga a los municipios a contratar solamente a un grupo de personas establecido, quienes a través de sus cédulas de identidad quedan asociados al beneficio; vale decir, desde el momento en que se retiran o encuentran un mejor alternativa laborar, el cupo se pierde automáticamente no existiendo la posibilidad, por parte del municipio, de recuperarlo o entregarlo a otra persona que lo requiera. A esta medida, se suma además la obligatoriedad de contratar sólo para tareas de servicios (como auxiliares), sin la opción de aprovechar sus conocimientos, como ha sido la tónica del beneficio en la actual administración.

 

 

 

“En la última reunión que sostuvimos los alcaldes de la región con el señor Seremi del Trabajo y con el subsecretario Bruno Baranda, expusimos este tema y se nos explicó la situación; no obstante creo que es necesario que la opinión pública sepa lo que está ocurriendo realmente en la zona, ya que con este tipo de cosas lo único que hemos logrado es que los trabajadores que mantienen esta ayuda en nuestra comuna, están siendo sometidos a una verdadera persecución por parte de fiscalizadores, lo que no me parece justo, ni mucho menos digno, ni para ellos, ni para su familias”, indicó la jefa comunal, recordando que “los recursos destinados a absorber mano de obra en comunas con alto índice de cesantía como la nuestra, tenían justamente esa finalidad ayudar, apoyar, brindar una mano ayuda cuando se han cerrado industrias o no hay posibilidades ciertas de emplearse en la realidad local, pero en ningún caso el exponer a la gente a una situación incómoda y hasta vejatoria”.

 

 

 

LAS FRÍAS CIFRAS LOCALES

 

 

 

Según dio a conocer Jorge Figueroa, encargado local del programa pro empleo, “desde mayo de 2009 comenzó a operar este sistema en la comuna con un total de 35 cupos. En agosto de ese mismo año esta cifra aumentó a otros 35 beneficiarios, lo que se vio complementado con otros 15 cupos en el mes de octubre. En total, se trataba de 85 cupos, los que favorecían a hombres y mujeres de 18 a 65 años, estando el foco de las autoridades en las mujeres de 40 a 55 años, ya se en calidad de jefas de hogar o con problemas familiares”.

 

 

 

A esta cantidad, cabe mencionar que el año pasado se mantuvieron los mismos 85 cupos y se adicionaron otros doce, llegando de esta manera a los 97 con que se inició este 2011, aunque esta cifra ahora se ha visto mermada por la nueva norma de la secretaría de Estado que, en el caso particular de Paillaco, no permite el desempeño del personal en tareas como administrativos o profesionales de apoyo, como ha sido la tónica durante la aplicación de la medida.

 

 

 

“Para nosotros esta es una ayuda pensando en la enorme cantidad de desempleados que exhibimos en Paillaco, pero no entiendo en qué momento pasamos a ser los malos de la película, quedando hasta expuesto a perder todos los cupos que habíamos logrado en base a una buena administración y la confianza de la misma comunidad”, acotó la alcaldesa.

 

 

 

Por último, como parte de esta misma denuncia y a modo de ejemplo de esta nueva forma de llevar el programa pro empleo desde el ministerio, Ramona Reyes señaló tres casos en lo que dijo “no ha habido ninguna consideración con las personas y se ha cuestionado justamente la función que éstas realizaban, tanto en una sala cuna y en el consultorio de salud”.

 

 

 

En ese sentido, una de las afectadas por las fiscalizaciones y quien perdió el beneficio por este hecho, si bien prefirió mantener su identidad en reserva, señaló que “la cesantía en Paillaco está en crecimiento, por lo que hay mucha gente que se encuentra con un titulo, pero sin trabajo. A partir de esto, la demanda por esta ayuda es aún mayor y la población necesita satisfacer sus necesidades, por lo que, al menos en mi caso, acepté dignamente incluirme en el programa con mi titulo de Nivel Superior en Trabajo Social para cumplir un rol de administrativo y aunque la remuneración de este programa es baja, igual considero que es un apoyo importante y sirve para cubrir algunos costos básicos de la vida cotidiana”.

 

 

 

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