Feliz nos esperaba en su casa, don Marcial Mendoza Valdebenito, distinguido vecino de nuestra ciudad que el día de ayer tenía el honor -y privilegio- de cumplir nada menos que 100 años de vida. Una vida marcada por un sinfín de recuerdos que le vienen a la memoria al momento de preguntarle por las cosas importantes por las que ha pasado a lo largo de sus años, así como al consultarle por su familia y por las muchas vivencias que aún tiene guardadas en su mente a lo largo de un siglo.
Familia
Es por eso que durante el día de ayer, una delegación conformada por la directiva de La Unión Comunal del Adulto Mayor, Radio Concordia y ElRanco.cl, llegó a visitar y felicitar a este Unioníno de corazón, que naciera en la ciudad de Galvarino, en un ya lejano 25 de abril 1911. Don Marcial se casó a los 37 años, con la Unionína Marelia Delgado Delgado, quien lamentablemente falleciera hace sólo tres años atrás. Del matrimonio nacieron 3 hijos: Celmira, Gloria y Marcial. Sumando y restando, dice tener 10 nietos y 8 bisnietos, el más pequeñito de tan sólo 4 meses.
Historias de vida
En el año 1945 -y a causa de su trabajo- llegó a vivir a La Unión, lugar donde además conoció a su esposa. Don Marcial también fue gendarme por más de 27 años, esto, hasta que se retiró en el grado de Alcaide de la cárcel de nuestra ciudad.
Innumerables son las historias que guarda con cariño este venerable abuelito. Entre las múltiples anécdotas que nos relató y que guarda con más cariño, es la de cuando trabajaba en su chichería y de cómo los niños le entraban constantemente a robar manzanas. En una oportunidad y por salir a corretearlos, se le quedaron a la entrada de la chichería, su par de zapatos enterrados en el barro, por lo que la persecución debió terminar allí.
La chichería a pesar de los años, aún se mantiene en calle Esmeralda, lugar donde todavía llegan los vecinos y amigos hacer la chicha de manzana.
Finalmente y una vez terminada la visita, don Marcial quiso agradecer a todas las personas que llegaron a saludarlo, como también a su familia, hijos, nietos y bisnietos por esta celebración tan maravillosa y que marca un pequeño, pero significativo lugar en la historia de los vecinos de La Unión.