Araña de rincón: los riesgos de una mordedura y las medidas para prevenir su presencia en los hogares

Tras los casos registrados en la Región de Coquimbo, que dejaron a un joven fallecido y a otro hospitalizado en estado grave, especialistas llaman a extremar las precauciones durante los meses de primavera y verano. La limpieza de espacios poco intervenidos y la revisión de ropa y calzado son algunas de las principales medidas preventivas.

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La muerte de un joven de 26 años en La Serena y la hospitalización de otro de 27 en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Provincial de Ovalle, ambos afectados por mordeduras de araña de rincón, volvieron a poner en evidencia los riesgos asociados a este arácnido y la importancia de adoptar medidas de prevención al interior de los hogares.

La araña de rincón (Loxosceles laeta) es una especie presente en ambientes domésticos y suele refugiarse en lugares oscuros, secos y de poco movimiento, como clósets, detrás de muebles y cuadros, bodegas y espacios donde se acumulan objetos. Su actividad cobra especial relevancia durante los meses de mayores temperaturas, cuando aumenta la posibilidad de encuentros con las personas.

En este contexto, Cecilia Echeverría, decana de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad del Alba, plantea la importancia de comprender el comportamiento de esta especie y adoptar hábitos preventivos para reducir las posibilidades de contacto.

“La araña de rincón no busca atacar a las personas. Generalmente, las mordeduras ocurren cuando el ejemplar queda atrapado o se siente amenazado, por ejemplo, al entrar en contacto con la ropa, el calzado o la ropa de cama. Por eso, más que reaccionar con temor, es importante conocer sus hábitos y mantener medidas de prevención dentro de nuestras viviendas”, explica Echeverría.

La especialista agrega que uno de los principales desafíos es que estos arácnidos pueden permanecer ocultos en espacios que no suelen revisarse con frecuencia. Por ello, recomienda mantener una limpieza periódica detrás de los muebles, cuadros y rincones, evitar la acumulación de cajas y objetos en desuso, y utilizar guantes al manipular elementos que han permanecido guardados durante largos períodos.

Otra medida relevante es sacudir la ropa y los zapatos antes de utilizarlos, especialmente cuando han estado almacenados, además de revisar la ropa de cama y procurar que las camas no queden pegadas a las paredes.

¿Qué hacer ante una posible mordedura?

Uno de los aspectos más importantes es reconocer que una mordedura de araña de rincón no siempre resulta evidente en un primer momento. La lesión puede evolucionar durante las horas siguientes y provocar dolor, inflamación y cambios de coloración en la piel. En los cuadros más graves, el veneno puede generar complicaciones sistémicas y comprometer órganos como los riñones y el hígado.

“Ante una sospecha de mordedura, la recomendación es acudir inmediatamente a un servicio de urgencia, sin esperar a que aparezcan síntomas más severos. Mientras se busca atención médica, se aconseja lavar la zona con agua y jabón, mantenerla en reposo y aplicar frío local protegido por un paño”, detalla Echeverria.

Si es posible identificar o fotografiar al arácnido sin exponerse a otra mordedura, esa información puede ayudar al equipo médico. Sin embargo, nunca se debe retrasar la consulta por intentar capturarlo.

Los recientes casos de Coquimbo recuerdan que la prevención comienza en los propios hogares. Mantener los espacios limpios y ordenados, revisar los lugares de almacenamiento y prestar atención a la ropa y el calzado son acciones sencillas que pueden contribuir a reducir el riesgo de contacto con esta especie.

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